FEMXA te cuenta todo lo que debes saber para hacer tu propio compost

Esta página utiliza cookies propias y de terceros para analítica web y mejorar la experiencia de los usuarios. Si continúas navegando estás otorgando tu permiso explícito. Estas cookies no vulneran tu privacidad. Probablemente sepas que el compost es un abono orgánico y un fertilizante natural cargado de nutrientes que se consigue a través del reciclaje de residuos orgánicos como frutas, verduras, café, hojas… Pero ¿sabías que con cada 100 kilos de restos orgánicos obtenemos hasta 30 kilos de compost y que casi el 40% de los deshechos que van al cubo de la basura pueden ayudarnos a conseguir este abono? Además, puede hacerse fácilmente en casa. Es una forma perfecta que los más pequeños se acerquen a la naturaleza y que aprendan a reciclar, para transmitirles valores de consumo responsable y respeto por el medioambiente. El compostaje es un proceso muy sencillo y con un coste muy bajo. Vas a necesitar mucha paciencia, ya que el proceso es lento, pero a cambio tendrás muchos beneficios: Vamos a aclarar algo. Si se realiza de forma adecuada, no va a oler mal. Más adelante veremos qué materiales no debemos utilizar para evitarlo. Además, al alcanzar temperaturas mayores a 45°C, se...

Por su cuenta, a título individual, ya había hecho sus propios pinitos en el mundo del

Por su cuenta, a título individual, ya había hecho sus propios pinitos en el mundo del reciclaje. Pero desde hace un año, toda la familia de la pontesa Lorena Vilaboy está volcada en la práctica del compostaje. «Nos apuntamos mi suegra y yo, antes era ella la que llevaba todo. Siempre me ha enseñado, pero ahora en casa ya lo hacemos todos, hasta las niñas. Están implicadísimas, por ejemplo, acaban de comer y ya saben a dónde va la monda del plátano», relata la joven. Tal es así que las propias Aitana y Noa asesoran a sus papás. Sobre todo la última porque «lo hace en el cole y después llega a casa y nos da detalles de todo». El programa Compost da Casa ha permitido a esta familia, «profundizar en algo que ya hacíamos», pero también mejorar «porque siempre hay cosas que haces mal». Por ejemplo, señala, «cuando comencé a ir al curso supe que a la hora de hacer compostaje no debía utilizar algunos restos como la pela del queso o la de la naranjas porque no es bueno, así que he quitado cosas, pero he incorporado otras». En el compostador que ocupa una pequeña zona de su jardín van depositando los residuos que generan en el día a día. «Después va para la tierra y listo», subraya. Y d...